La Historia de la Albirroja – Tercera Parte (1950-1960)

La página más gloriosa de la historia del fútbol paraguayo fue escrita en Lima, entre fines de febrero y el 1 de abril de 1953.

A la ciudad de los Virreyes viajó una selección paraguaya en la cual la afición radicaba fundadas esperanzas. El principal diario del país, La Tribuna, sin embargo, a través de un periodista, fustigó desde el primer momento a la Liga Paraguaya por lo que decía el exceso de dirigentes que viajaron al Perú. No podía hacerse otra cosa, pues el torneo, como dijimos, lo organizaba la Liga Paraguaya.

Integraron la selección victoriosa los jugadores: Adolfo Riquelme, Robustiano Maciel, Antonio Cabrera, Manuel Gavilán, Victoriano Leguizamón, Ireneo Hermosilla, Angel C. Berni, Atilio López, Rubén Fernández, Juan Angel Romero, Antonio Ramón Gómez, Rubén Noceda, Alejandro Arce, Heriberto Herrera, Silvio Parodi, Domingo Martínez, Derlis Molinas, Melanio Olmedo, Pablo León, Inocencio González, Luis Lacasa, Milner Ayala.

Es justo que sean recordados los dirigentes que hicieron posible la gran victoria: Alfonso Capurro, Anastasio Mendoza Sánchez, Gerardo Pérez, Buenaventura Medina, Vidal Domínguez, Adolfo Gustale y Roberto Centurión Rojas. Médico: Dr. Roberto Bogado Sabelli, periodista adscripto: Alejandro Escobar. DT: Manuel Fleitas Solich, Masajista: Antonio Corrales y preparador físico: Salvador Pane Casco.

El 2 de febrero se inicia solemnemente el torneo, ante el Presidente de la República, Manuel Odría, y se inauguró oficialmente el hermoso Estadio Nacional de Lima. Sorpresivamente, a último momento, Bolivia obtuvo una grandiosa victoria venciendo al Perú.

El miércoles 25 Paraguay debutó ante Chile. Luego de un primer tiempo muy reñido, los albirrojos lograron doblegar a sus adversarios e imponerse finalmente por 3-0.

Ocho días después el equipo nacional empató a cero con Ecuador, Salvándose, a última hora, angustiosamente, de una derrota. Debe destacarse que unos días antes, el poderoso equipo brasileño, campeón panamericano, venció categóricamente a Bolivia por 8-1, surgiendo, con sobrado fundamentos, como firme candidato a ganar el título.

El domingo 8 de marzo Perú y Paraguay en brusco partido, abundante en incidentes, empataron 2 a 2. Un árbitro verdaderamente incapaz, de apellido Madison, perjudico ostensiblemente al Paraguay, haciéndose merecedor de una soberana trompada que le propinó el singular Milner Ayala, un morenito del River Plate que luego jugó en Europa. Fleitas Solich realizó cuatro cambios, uno más que lo permitido, y Paraguay perdió los puntos luego de muchas discusiones jurídicas.

Más adelante, el 15, Paraguay venció ajustadamente a Bolivia, mientras Brasil seguía acumulando puntos al vencer a Uruguay. El jueves 19 de marzo, en otro accidentado partido, Perú venció y freno a Brasil dando a Paraguay la oportunidad de recuperarse, que, sin embargo, volvió a perder otro punto al empatar con Uruguay. Las cosas eran muy parejas y difícil pronóstico, pero al derrotar Brasil a Chile, se ubicó a dos puntos de ventaja sobre Paraguay y a uno del local, Perú. Ganando Brasil a Paraguay, sería el campeón y empatando debía esperar el resultado de del partido Perú – Uruguay.

El 27 de marzo Paraguay derrotó espectacularmente al Brasil por 2-1. Pablo león, un wing del Guaraní que se pasó todo el torneo oficiando de “aguatero”, cuando todo parecía estar perdido, en el último minuto dio la victoria a la albirroja. León jugó solamente cinco minutos en toda su vida por el seleccionado nacional, pero marco el gol más trascendental de la historia de nuestro fútbol. Paraguay dio alcance a Perú que preparaba los festejos de su conquista, pues solo le bastaba derrotar a Uruguay, que no pasaba por su mejor época. Pero el sábado, como el día de la inauguración, la sufrida afición incaica salió defraudada. En un increíble match los bravos orientales, dando una demostración de dignidad deportiva triunfaron por a 3 a 0.

Paraguay y Brasil empataron el primer puesto. La gran final fue el uno de abril, de 1953. Lo que pasó esa noche merece un libro aparte. Solamente diremos que Paraguay ganó el campeonato triunfando inmerecidamente de hecho y de derecho.

La noche del Miércoles Santo de 1953 puede considerarse el momento cúspide de la historia del balompié paraguayo.

Vale la pena, no obstante, revivir algunos recuerdo de aquella cálida noche. La afición asuncena esperaba ansiosamente la hora dl partido. Muchos eran optimistas, otros no creían que fuera posible ganar al Brasil dos veces de seguido. Dos emisoras paraguayas iban a transmitir el partido: Radio Nacional, con su relator Ulises Jordán y Radio Teleco, con Alejandro Cáceres Almada. Este último, sin embargo, falló a última hora, pero realizó una histórica grabación.

Lo que paso con el DT. Manuel Fleitas Solich nunca fue bien explicado y, mucho menos, entendido. Unos días antes, este señor, antes del partido Uruguay – Perú, viajó de Lima a Buenos Aires, según se dijo, a discutir los términos de una contratación. Posiblemente no creía en la derrota peruana. Cuando se enteró en Buenos Aires, tomó un avión y llegó unos minutos antes del partido final. Pero, cómo puede explicarse ese abandono en horas tan cruciales. La victoria hizo olvidarlo todo. Según se supo más tarde, Don Manuel viajó con la debida autorización (úúú).

A la hora de la verdad Paraguay comenzó jugando con: Riquelme, Herrera y Olmedo; Gavilán, Leguizamón y Hermosilla; Berni, Atilio López, Fernández, Romerito y Gómez. Brasil lo hizo con: Castilho; Djalma Santos, Brandaozinho y Nilton Santos; Pinheiro y Bauer; Julinho, Didí, Baltazar, Zizinho y Rodríguez. Por Paraguay, También jugaron, Domingo Martínez, Silvio Parodi y Luis Lacasa.

No se había jugado mucho tiempo cuando en una profunda carga y luego de un peloteo, Atilio López anotó el primer gol en medio de una cerrada ovación. Por primera vez en el torneo Paraguay tenía el público a favor. Los brasileños, desesperados, pedían que se cobre un penal!!!. Luego de pocos minutos, Gavilán recibió la pelota, avanzó unos pasos y desde cuarenta metros despidió un furibundo tiro que se incrustó en un ángulo del arco brasileño. Fue el gol de su vida y el único que marco con la albirroja. En Asunción era la locura desatada. La gente salía a la calle, nadie lo podía creer. La alegría se convirtió en delirio, cuando pocos minutos antes de terminar la primera etapa, Rubén Fernández convirtió el tercer gol.

El segundo tiempo fue tenebroso.

Moreira, el técnico brasileño sustituyó a Baltazar por Ipojucán que anotó rápidamente dos goles. Fleitas Solich ordenó el repliegue y la albirroja aguantó hasta el final. En los últimos minutos Ulises Jordán ya no transmitía, solo contaba regresivamente los minutos que faltaban. Casi a media noche el Paraguay pareció explotar. Se había ganado la Copa América en forma invicta, derrotando dos veces al Brasil.

El día jueves 2 de abril, el pueblo se volcó al aeropuerto. Luego de una paciente espera se vio aterrizar el avión de Panair que conducía a los campeones a su tierra. Se produjo un dramático silencio en momentos en que la máquina carreteaba hacia el lugar de desembarque. En ese momento, las ventanillas de los pilotos se abrieron y de ellas emergieron dos banderas paraguayas.

COPA AMERICA CHILE 1955

Fue en el mes de marzo de 1955 y fue un gran fracaso. Era imposible creer cómo en la mejor época del fútbol paraguayo se pudo haber jugado tan mal. Algunos héroes de Lima ya no estaban, pero esto no era suficiente para explicar tamaña debacle.

César López Fretes fue el encargado de la Dirección Técnica de la Selección, que no anduvo desde un comienzo. , ni futbolística ni psicológicamente. La novedad del certamen era el retorno de Argentina, que volvía al fútbol internacional sudamericano luego de nueve años. Pero Brasil no quiso enfrentarle y no participó. Paraguay pensaba retener el título que había ganado en 1953.

Justamente con la Argentina debutó Paraguay. Hacía cinco años que no se veía la cara. El partido fue uno más de los diabólicos enfrentamientos entre paraguayos y argentinos, donde asoman como aparecidos ciertos hechos que no tienen explicación y que al final decretan nuestra derrota. Los albirrojos, apoyados por el público, comenzaron jugando bien. Argentina se puso en ventaja por intermedio del veloz Micheli.

Más tarde empato Máximo Rolón y casi al finalizar el primer tiempo los albicelestes anotaron por segunda vez.

Al comenzar la segunda etapa, el arbitro sancionó un penal a favor de Paraguay, era prácticamente el empate. Disparo Hermes González y la pelota dio en palo del arco de Mussinessi. No obstante el buen juego continuó y Eulogio Martínez consiguió el empate, en medio de la alegría general.

El partido iba muy parejo cuando el wing izquierdo Cañete, increíblemente retrasado marco un autogol. La desmoralización cundió en filas guaraníes y los argentinos anotaron dos veces más. Casi al final, Salvador Villalba anotó el descuento de larga distancia.

La albirroja comenzó mal y prosiguió mal. Perdió luego ante Uruguay, venció a Ecuador en un partido que más se pareció a una batalla campal, fue masacrado por Chile (0-5) y termino empatado con Perú.

URUGUAY 1956

En los meses de enero y febrero de 1956, una anodina selección nacional de la Liga Paraguaya participó en el Campeonato Sudamericano (extra) de Montevideo. El equipo fue una mezcla de algunos veteranos y otros jóvenes sin experiencia, combinación que falló en los momentos cruciales.

Paraguay tuvo un mal desempeño, y como único mérito pudo recordarse el desempate a cero conseguido con el equipo de Brasil, representado por la selección paulista. También empato con Perú y perdió con Uruguay, Argentina y Chile, termino en el penúltimo lugar.

PERU 1957 – PARAGUAY NO JUGO

Un desentendimiento entre el Consejo Nacional de Deportes y la Liga Paraguaya impidió la participación de Paraguay en el Campeonato Sudamericano por la Copa América que se jugó en Lima, Perú, en marzo de 1957. El torneo resultó uno de los mejores, pues los países recurrieron con su máximo poderío, pero también era cierto que no se podía correr el riesgo de una humillante actuación, teniendo en cuenta las malas actuaciones de los de los seleccionados nacionales en el año 1956.

MUNDIAL 1958 EN SUECIA

Paraguay termino en el grupo con Yugoslavia, Francia y Escocia.

Paraguay debuto perdiendo ante Francia por 3-7. Luego vencio a Escocia por 3-2, para terminar empatando con Yugoslavia a tres goles cada uno. Paraguay quedo tercero, detras de Francia y Yugoslavia.

Selección Paraguaya durante el Mundial del ’58 en Suecia.

COPA AMERICA ARGENTINA 1959

Una nueva selección nacional viajó a Buenos Aires a comienzos de año para ganar el tercer puesto sin lucir en absoluto. Aún así, demostró su exacto lugar en Sudamérica es el que sigue a Argentina, Brasil y Uruguay. La gran expectativa del torneo estaba en Brasil y Pelé, recientemente campeones del mundo, pero el campeonato lo ganó Argentina, pues Brasil perdió un punto con Perú.

COPA AMERICA EXTRA 1959 EN ECUADOR

En el mes de diciembre, se realizó un extemporáneo torneo en Guayaquil al cual, en esta parte del cono sur nadie le dio importancia.

Paraguay cumplió una de sus peores actuaciones en estas competencias, terminando último en la tabla de posiciones. Empató un solo partido, con Uruguay, que gano el torneo y perdió con Argentina, Brasil, (que jugaba con un equipo estadual) y hasta Ecuador, que derroto a Paraguay por primera vez en todo su historial.

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